—Si vuelves a desafiarme delante de mis hijos, te vas de esta casa con lo puesto.

PARTE 3
La policía abrió el despacho.
Encontramos archivadores vacíos.
Computadoras formateadas.
Y una trituradora llena de papeles.
Pensaron que habían destruido todo.
No sabían que yo había instalado un sistema automático de respaldo para mis planos y documentos legales.
El servidor guardaba también las imágenes de una cámara interior.
Las grabaciones mostraban a Esteban entrando varias noches acompañado de un hombre.
Escaneaban documentos.
Practicaban mi firma.
Y hablaban sobre otras viviendas.
—Después de Carolina seguiremos con la casa de la señora Rojas.
Aquella frase cambió por completo la investigación.
No buscaban solo mi propiedad.
Existía una red dedicada a apropiarse de inmuebles mediante documentos falsificados.
La policía identificó al acompañante.
Era Iván Londoño, un gestor inmobiliario con antecedentes por fraude.
Cuando revisaron sus cuentas encontraron pagos realizados por una notaría privada.
Y allí apareció un nombre inesperado.
Camila Vega.
Mi prima.
La persona que había organizado mi boda.