Añade leche y, por último, cubre completamente los rollos con pan rallado o panko, presionando ligeramente para que se adhiera bien.
Fríe:
Calienta suficiente aceite a fuego medio.
Fríe los rollos de 6 a 8 minutos, dándoles la vuelta constantemente hasta que estén dorados y el pollo esté bien cocido.
Retíralos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Sirve:
Retira con cuidado los palillos y corta los rollos en rodajas o sírvelos enteros.
Acompáñalos con una ensalada fresca, puré de patatas, arroz, verduras al vapor o tu salsa favorita.
💡 CONSEJOS:
Para un relleno más cremoso, usa un queso que se derrita bien, como manchego, mozzarella u Oaxaca.
Para una versión más ligera, hornéalos a 200 °C (400 °F) durante 25 a 30 minutos, o en una freidora de aire a 190 °C (375 °F) durante 18 a 20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo.
Refrigera los rollitos empanizados durante 20 minutos antes de freírlos para que el empanizado se adhiera mejor.
Puedes añadir espinacas, tiras de chile poblano o tocino al relleno para variar. ¡
Disfruta de estos deliciosos rollitos de pollo rellenos de jamón y queso! Son dorados, crujientes por fuera, con un centro jugoso y queso derretido que hará que todos quieran más. 🍗🧀😋