- Marina la carne de cerdo con jugo de piña, salsa de soja, kétchup de plátano, sal y pimienta. Reserva.
- En una sartén, fríe las patatas y resérvalas.
- En una olla grande, sofría las cebollas y el ajo hasta que desprendan su aroma.
- Agregue únicamente las costillas (excepto el líquido de la marinada, resérvelo y déjelo aparte).
- Sofríe las costillas de cerdo con las cebollas durante 3-5 minutos para que absorban el sabor.
- Luego, agregue suficiente agua a las costillas (hasta cubrirlas) y añada las hojas de laurel. Deje hervir y cocine a fuego lento durante unos 40 minutos a 1 hora, hasta que estén tiernas.
- Una vez que las costillas estén tiernas y la mayor parte del agua se haya reducido, agregue el adobo restante y la salsa de ostras a la olla.
- Mezcla bien y deja que siga cocinando a fuego lento. Añade las patatas fritas, el pimiento y los guisantes. (¡Se me olvidó añadir los guisantes! ¡Jajaja!).
- Si la salsa está demasiado seca, simplemente añade un poco más de zumo de piña para ajustar la consistencia.
- Tapa la sartén y apaga el fuego. Sirve y disfruta con arroz.
Opcional: Si quieres, puedes añadir queso rallado; yo no lo hice porque ya está delicioso.