Paso 2: Desinfla y extiende la masa.
Después del primer reposo, desinfla la masa presionando suavemente con la palma de la mano para liberar el aire.
Dale forma de rectángulo, envuélvela en film transparente y refrigérala durante 30 minutos. Este enfriamiento hará que la mantequilla sea más fácil de trabajar para la laminación.
Paso 3: Prepara la mantequilla para laminación.
Entre dos hojas de papel de horno, aplana la mantequilla fría (150 g) en un cuadrado de aproximadamente 15 x 15 cm.
La mantequilla debe ser maleable, ni demasiado dura ni demasiado blanda. El objetivo es que tenga la misma textura que la masa para una laminación uniforme. Pasteles
Paso 4: Incorpora la mantequilla y realiza el primer giro.
Extiende la masa formando un rectángulo grande, del doble del tamaño del cuadrado de mantequilla.
Coloca la mantequilla en el centro y dobla la masa sobre ella como si fuera un sobre.
Sella bien los bordes para evitar que la mantequilla se salga.
Extiende suavemente la masa formando un rectángulo largo (de unos 60 cm de largo) y luego dóblala en tercios, como una carta.
A esto se le llama el primer pliegue.
Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar durante 30 minutos en el refrigerador.
Paso 5: Realiza dos vueltas más.
Repite la misma operación dos veces:
Extiende la masa,
Alicates de tres piezas,
Deje descansar durante 30 minutos entre cada visita.
Estos tres giros sucesivos son esenciales para crear las finas capas de masa y mantequilla características de los croissants.
Tras el último giro, deje reposar la masa en el frigorífico durante al menos una hora.
Paso 6: Dar forma a los croissants.
Extiende la masa formando un círculo grande de unos 5 mm de grosor.
Con un cuchillo, corta 12 triángulos iguales (como si fueran un pastel).
Para obtener croissants más esponjosos, estira suavemente la base de cada triángulo antes de extenderlo.
Estira la masa desde la base hasta la punta para formar los croissants.
Colócalos en una bandeja para hornear forrada con papel de horno, con la punta hacia abajo para evitar que se desenrollen durante el horneado.
Paso 7: Segundo levado
Cubre los croissants con un paño de cocina limpio y déjalos levar de 1 a 2 horas en un lugar cálido.
Deben duplicar su tamaño y estar ligeros al tacto.
Paso 8: Pincelado con huevo y horneado.
Precaliente el horno a 180 °C (350 °F) (horno de convección).
Pincele los croissants con una mezcla de yema de huevo y leche.
Hornee de 15 a 20 minutos, hasta que estén dorados y crujientes. Pasteles
Retíralas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla.
Luego, puedes espolvorearlas con azúcar glas para darles un toque dulce y elegante.
Consejos para preparar croissants caseros con éxito
: Elija una mantequilla de alta calidad: debe ser rica en grasa (al menos un 82%). Esto le dará ese sabor auténtico y esa textura hojaldrada única.