Por qué mi marido nunca lloró, hasta que descubrí la verdad años después.
Algunos aman en silencio. Llevan su dolor como una armadura, no para protegerse a sí mismos, sino para proteger a quienes aman.
El silencio de Julien no era una ausencia. Era un dolor mudo transformado en amor, difícil de soportar y expresado de la única manera que él sabía.
Al comprender finalmente esto, encontré lo que había estado buscando durante tanto tiempo: una paz suave, tardía, pero sincera.