Muchos hemos visto alguna vez una pegatina en la luneta trasera de un coche que representa una región o un accidente geográfico, colocada de forma extraña e “incorrecta”: al revés. Lo primero que se nos viene a la mente es: ¿fue un error del dueño del coche o un simple descuido? Sin embargo, detrás de este diseño gráfico se esconde algo mucho más profundo que un simple descuido.
La historia de este fenómeno se remonta a la década de 1990. Lo que hoy parece un simple elemento de diseño inusual comenzó como una broma local, que luego se convirtió en una especie de “código” para los entendidos. Al invertir la imagen de un mapa o terreno familiar, los habitantes de la región decidieron desafiar las tradiciones y la percepción convencional de su tierra.