1 Hidrata los chiles
Quita las semillas de los chiles secos y ponlos en agua caliente por 15 minutos hasta que estén suaves.
2 Prepara la salsa
Licúa los chiles con ajo, cebolla, tomate, especias, vinagre y un poco del agua en la que se hidrataron. ¡Debe quedar espesita y roja pasión!
3 Marinar la carne
En un bowl grande, coloca la carne y cúbrela con la salsa. Déjala marinar mínimo 2 horas (idealmente toda la noche ).
4 Cocción lenta
Pon todo en una olla grande con hoja de laurel y un poco más de agua. Cocina a fuego bajo por 3-4 horas hasta que la carne se deshaga sola . Si usas olla de presión, cocínala por 1 hora.
5 Desmenuza y sirve
Saca la carne, desmenúzala con tenedor y vuelve a ponerla en el caldo. Sirve calientita con tortillas, cebolla, cilantro y limón.
Tips de la abuela
Si te sobra, ¡haz quesabirrias! Solo pon carne y queso en tortilla, dóblala y dóralas en sartén con un poco del caldo.
El hueso con tuétano le da un sabor que levanta hasta al más cansado
Guarda el caldo para otro día, ¡sabe aún mejor al recalentarse!
Una historia graciosa…
Una vez en una reunión familiar, mi tía dijo:
«Traje birria, pero no pica.»
Y resulta que usó el doble de chiles por error … ¡Hasta el perro pidió agua!
Pero nadie se quejó… porque el sabor estaba ¡delicioso!