Saqué jamón cocido de la nevera y noté un brillo iridiscente, como de arcoíris, en las lonchas. ¿Es normal? Más información en los comentarios…

El tiempo es otro factor crucial. Una vez abierto, el jamón cocido se vuelve vulnerable a las bacterias incluso refrigerado. Algunos microbios, como la Listeria, proliferan en ambientes fríos y pueden multiplicarse sin que haya indicios visuales evidentes. Por lo general, la carne cocida abierta debe consumirse en un plazo de tres a cinco días.

Un almacenamiento adecuado ayuda a retrasar el deterioro, pero no lo evita por completo. Mantener el jamón bien sellado en la parte más fría del refrigerador reduce el riesgo, pero no lo elimina. El brillo iridiscente no prolonga la vida útil ni indica que el producto esté en buen estado.

Lo más importante es usar todos los sentidos a la vez. Los colores limpios y cambiantes por sí solos no son una señal de alerta. La mucosidad, los malos olores, la decoloración o la antigüedad sí lo son. Ante la duda, desechar la carne siempre es la opción más segura.